El comercio exterior mexicano se movió esta semana en dos carriles a la vez: una negociación con Estados Unidos que sigue sin resultados visibles y una agenda regulatoria interna que se endurece, aunque con prórrogas de por medio. Para quien mueve mercancía, los dos carriles terminan pegando en el mismo lugar: costos, tiempos y certeza para planear.
T-MEC: cuarta ronda sin fecha y aranceles 232 todavía en pie
La cuarta ronda bilateral, pospuesta desde septiembre por la agenda de Washington, se espera en octubre, pero hasta ahora no tiene fecha confirmada. Mientras tanto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció desde la reunión ministerial de Comercio del G20 en Milwaukee que siguen pendientes los acuerdos para reducir los aranceles de la Sección 232 al acero y a los vehículos. Estados Unidos mantiene 25% a los vehículos ligeros y 50% al acero y al aluminio, y México asegura estar en una fase avanzada para reducirlos o eliminarlos. En Milwaukee, además, México presentó como coordinador del grupo siderúrgico de la OCDE un marco de trazabilidad del acero para certificar el origen de la fundición y frenar la triangulación comercial.
El 5 de octubre, Ebrard insistió en que el diálogo es técnico y no político, y dejó el argumento de fondo: Estados Unidos ha pactado con otros países exportaciones de vehículos con arancel de 15% y sin reglas de origen, mientras que México debe cumplir requisitos más estrictos bajo el T-MEC. Por eso, dijo, México no puede tener aranceles más altos ni reglas más duras que sus competidores. El funcionario también anticipó que Washington pondrá en marcha un "nuevo sistema de comercio" antes de que termine 2026 o a principios de 2027.
En paralelo, Estados Unidos ya lanzó la convocatoria para la revisión del tratado de 2027, con consulta pública abierta hasta el 12 de enero, y un funcionario mexicano reconoció que temas como reglas de origen y asuntos laborales se trasladaron al próximo año. Consultoras como Ansley advierten que la renovación del acuerdo por 16 años no se concretará en el corto plazo. Sobre la mesa también está la dependencia de insumos chinos, cuantificada en 79 mil 600 millones de dólares, que incluye maquinaria y componentes que luego se exportan a Estados Unidos. La lectura para la cadena de suministro es clara: la incertidumbre no se acaba este año, y quien planea abasto con un año de anticipación tendrá que hacerlo con escenarios, no con certezas.
Manifestación de Valor Electrónica: otra prórroga y calendario escalonado
El 30 de septiembre se publicó la Tercera Resolución de Modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior para 2026, que ajusta los plazos de la Manifestación de Valor Electrónica (MVE). El SAT, la ANAM y la ATDT fijaron el 31 de octubre como nueva fecha límite del esquema transitorio y, a partir de ahí, la obligación entrará de forma gradual según el régimen aduanero: el 1 de noviembre para quienes destinen mercancías a elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado; el 1 de enero de 2027 para importación temporal; y el 15 de enero de 2027 para importación definitiva.

La prórroga da aire, pero no cambia la ruta: lo que se ajusta es el ritmo, no la obligación. Quien aproveche estas semanas para depurar procesos, documentación y sistemas llegará a enero sin sobresaltos; quien las use para esperar, enfrentará cuellos de botella en la Ventanilla Única justo cuando coincidan otras obligaciones.
Ley Aduanera: el dictamen avanza hacia el Pleno
El jueves 1 de octubre, la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley Aduanera que la presidenta Claudia Sheinbaum envió como parte del Paquete Económico 2027. El dictamen elimina el umbral de 50% que hoy se exige para el embargo precautorio por subvaluación, introduce una multa diferenciada para operadores que usen hidrocarburos en esquemas recurrentes de contrabando y permite a la autoridad ejercer de oficio sus facultades de comprobación cuando detecte presunción de subvaluación. La entrada en vigor se ajustó al 1 de enero de 2027 y el documento pasó al Pleno de San Lázaro para su discusión.

El debate ya está planteado. Desde la oposición se advirtió de riesgos operativos y sobrecostos para el comercio exterior, y especialistas señalan que, sin ese piso, cualquier importación podría caer en una presunción de subvaluación. El combate a la subvaluación es un objetivo legítimo; la pregunta es cuánta certeza jurídica quedará para el importador que declara correctamente.
Lo que viene
Octubre trae la definición de la fecha de la cuarta ronda del T-MEC, el cierre del plazo transitorio de la MVE el día 31 y la discusión de la Ley Aduanera en el Pleno. El 32 Congreso de Comercio Exterior Mexicano del Comce, que se realizará en Nuevo León del 27 al 29 de octubre, será una buena ventana para medir cómo se están preparando exportadores, importadores y operadores logísticos. Mientras tanto, la recomendación es la de siempre, pero con más urgencia: revisar procesos, documentar valores y no darle a la incertidumbre más margen del que ya tiene.
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