Esta semana, la agenda de comercio exterior y logística en México estuvo marcada por el avance de la revisión del T-MEC, ajustes operativos en las aduanas del Pacífico y nueva infraestructura fronteriza en el norte del país. Un repaso a los temas que más pesaron para el sector.
La cuenta regresiva hacia la cuarta ronda del T-MEC
Tras la tercera ronda de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, celebrada en julio, quedó definida la fecha de la siguiente cita: la primera quincena de septiembre en Washington. El encuentro llega en un contexto donde Estados Unidos ya formalizó el arancel del 10% por “trabajo forzoso” a México y a otras 59 economías, bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha insistido en que la medida no representa un cambio real para el país: se trata del mismo 10% que ya se aplicaba a las exportaciones que no cumplen reglas de origen, solo que ahora con un fundamento jurídico distinto. Cerca del 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos —las que sí califican bajo el T-MEC— permanecen exentas. Para la cuarta ronda, México buscará avanzar en la eliminación de los aranceles a acero, aluminio y automóviles impuestos bajo la Sección 232, un frente que sigue abierto y que será clave para la industria manufacturera y exportadora del país.
Aduanas del Pacífico amplían horarios ante la presión operativa
En un movimiento con impacto directo en la operación diaria, la Agencia Nacional de Aduanas de México instruyó a las aduanas de Manzanillo y Lázaro Cárdenas habilitar un carril de importación de 24 horas los jueves y viernes, vigente desde el 13 de agosto y hasta nuevo aviso. La medida busca dar salida a los volúmenes crecientes de carga que llegan por el Pacífico, en un momento en que ambos puertos reportan aumentos de doble dígito en toneladas movilizadas durante el primer semestre del año (Manzanillo con 5.5% más carga y Lázaro Cárdenas con 16% más, según cifras de la Administración del Sistema Portuario Nacional). El ajuste de horarios es una señal de que la infraestructura aduanera sigue corriendo detrás del crecimiento del comercio, incluso cuando los puertos reportan cifras positivas.
Nuevo Laredo: más carriles y una mesa permanente con transportistas
En la frontera terrestre, el gobierno de Tamaulipas confirmó que en el segundo semestre de 2026 arrancará la ampliación del Puente Internacional Nuevo Laredo III —el Puente del Comercio Mundial—, que pasará de 8 a 18 carriles destinados al tránsito de carga. Por este cruce circula alrededor de la mitad del transporte de carga terrestre del país, así que la obra es una de las apuestas de infraestructura más relevantes para el comercio con Estados Unidos en lo que resta de la década.
En paralelo, transportistas de la Asociación de Transportistas de Carga (ATC) se sumaron esta semana a una mesa de competitividad con autoridades estatales, donde se anunció la apertura próxima de 15 estaciones seguras en la frontera norte de Tamaulipas y se puso sobre la mesa la necesidad de zonas de descanso para operadores. Del lado texano, conviene tener en el radar que, a partir del 17 de agosto, el sistema de peaje de los puentes de Laredo endureció las multas por retornos (U-turns) cuando las cuentas AVI no tienen saldo suficiente, con sanciones de hasta 2,000 dólares —un recordatorio de que la gestión de cuentas de peaje ya es parte crítica de la operación transfronteriza.
El fondo del problema: costos logísticos que no bajan
Como telón de fondo, en el Foro de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular se insistió en un diagnóstico que el sector conoce bien: México no ha logrado bajar sus costos logísticos a niveles competitivos frente a economías más avanzadas. Infraestructura insuficiente, sistemas de peaje obsoletos, tiempos muertos en carreteras y puertos, y una creciente carga regulatoria se combinan con el incremento en robos y primas de seguro. La conclusión de los ponentes —representantes de ANIERM y Amanac, entre otros— fue que el país tiene una posición geográfica privilegiada para consolidarse como hub logístico, pero que aprovecharla exige resolver estas debilidades estructurales, no solo ampliar carriles o hacer ajustes puntuales en las aduanas.
Con información de T21, El Financiero, La Jornada, El Universal y fuentes oficiales de la Secretaría de Economía y la Administración del Sistema Portuario Nacional.
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