Puertos del Pacífico: el crecimiento choca con la capacidad de aduanas

Manzanillo y Lázaro Cárdenas siguen marcando el paso del comercio exterior mexicano por el Pacífico, pero el propio ritmo de crecimiento empieza a tensionar su operación. Manzanillo, la mayor puerta de entrada de contenedores del país, movió 2.45 millones de TEU en los primeros siete meses del año, un incremento de 11.7% anual, mientras que Lázaro Cárdenas registró un alza de 6% en volumen de contenedores, hasta 1.34 millones de TEU en el mismo periodo.

El reto ya no es solo de muelles y grúas, sino de aduanas. A finales de julio, una tormenta provocó un apagón que tumbó los sistemas aduaneros de Manzanillo y dejó una fila de alrededor de 5,000 camiones sobre la carretera de acceso al puerto, un recordatorio de qué tan frágil sigue siendo la infraestructura digital frente al volumen de carga que ya se mueve. En Lázaro Cárdenas, el organismo portuario local arrancó en junio un programa de obras por 1,729 millones de pesos para ampliar los accesos carreteros, pero la propia autoridad portuaria ya advirtió que las zonas de construcción podrían convertirse en cuellos de botella para el flujo de carga mientras duren los trabajos.

El costo real de las demoras: más de 1,166 mdp al mes para el autotransporte

En la misma línea, el Indicador de Tiempos Promedio del Autotransporte en Puertos (ITPAP), de T21 Business Intelligence, puso cifra al problema de la espera portuaria. El tiempo promedio de atención mejoró en agosto frente a julio, pero de forma desigual: mientras Manzanillo y Lázaro Cárdenas redujeron sus tiempos, Veracruz y Altamira se movieron en sentido contrario. El ejercicio estima el costo de esas demoras en más de 1,166 millones de pesos mensuales para el autotransporte, al traducir cada hora de espera adicional en capital, operador y unidades inmovilizadas que dejan de completar otros viajes: una forma muy concreta de dimensionar cómo la eficiencia (o ineficiencia) portuaria se transmite al resto de la cadena logística.

Vista aérea de decenas de cajas de tráiler estacionadas en filas
Cada hora de espera en puerto inmoviliza capital, operador y unidad.

Traxión anuncia su salida de la Bolsa Mexicana de Valores

El movimiento corporativo de la semana lo dio Grupo Traxión, la mayor empresa de autotransporte y logística que cotiza en México. Aby Lijtszain Chernizky, su presidente ejecutivo, comunicó al Consejo de Administración su intención de lanzar una oferta pública de adquisición voluntaria por hasta el 100% de las acciones en circulación de la compañía, con miras a deslistarse de la BMV. La empresa estima un precio de compra de 13.18 pesos por acción, una prima superior al 20% sobre el promedio de cotización de los 60 días previos, concluidos el 11 de septiembre. La noticia llega justo antes de que Traxión cumpla, el próximo 29 de septiembre, nueve años de haberse listado en el mercado de valores, y la suma a una lista cada vez más larga de emisoras que han abandonado la BMV en lo que va de la década, junto con Lala, Grupo Sanborns y Bachoco.

Renovación de flotas: el seminuevo gana terreno

En el terreno del autotransporte físico, Scania puso el foco en el mercado de vehículos seminuevos como pieza clave del ciclo de renovación de flotas en México. La compañía plantea que ese mercado ya no es solo una salida para las unidades sustituidas, sino un eslabón que permite a transportistas medianos y pequeños acceder a camiones de menor antigüedad, con mejor información sobre su historial y herramientas de mantenimiento predictivo. Es una alternativa relevante en un parque vehicular de carga que, según ANPACT, ronda los 19 años de antigüedad promedio a nivel nacional.

Tractocamiones alineados en un patio de flota
El parque vehicular de carga en México ronda los 19 años de antigüedad promedio.

Fuentes: The Loadstar, T21 Business Intelligence, Bloomberg Línea.