El acero, la triangulación y la incertidumbre arancelaria dominan la agenda

La revisión del T-MEC sigue marcando el paso del comercio exterior mexicano, y esta semana trajo una señal de alerta desde el norte: Canadá suspendió el 22 de agosto sus negociaciones bilaterales con Estados Unidos, luego de que Washington endureciera las condiciones sobre la mesa apenas días después de haber pospuesto temporalmente un arancel de 50% a un grupo de productos canadienses. Ottawa respondió anunciando represalias dólar por dólar, concentradas en acero, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, papel y electrónicos.

Para México, el episodio deja una lectura relevante: pertenecer al mismo tratado no garantiza condiciones idénticas frente a Washington. Actualmente México enfrenta un arancel de 50% al acero, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha pedido una pausa en nuevas medidas mientras avanza la negociación, además de defender un trato diferenciado con base en la integración productiva entre ambos países. Se ha discutido incluso un esquema de cuota, alrededor de 4 millones de toneladas métricas anuales libres de arancel para el caso canadiense, aunque la propuesta aún no se formaliza y conviene distinguir entre lo que se negocia y lo que ya es política definitiva.

La tercera ronda bilateral de la revisión concluyó con el acuerdo de sostener una cuarta ronda en Washington en septiembre. Un dato que ofrece algo de certidumbre en medio de la incertidumbre: el 85% de las exportaciones mexicanas conserva arancel de 0% al cumplir con las reglas de origen del T-MEC, exentas de los nuevos gravámenes de la Sección 301 que sí alcanzaron a otros 13 socios comerciales de Estados Unidos. En paralelo, Washington mantiene su escrutinio sobre el origen de las mercancías, ante señalamientos de posible triangulación de productos chinos vía México; Ebrard ha rechazado esa hipótesis, asegurando que las operaciones bajo ese supuesto representan menos del 1% del comercio exterior del país.

El mensaje para la industria sigue siendo el mismo: revisar la exposición arancelaria, fortalecer la trazabilidad del origen de los insumos y evaluar sustitución de importaciones no son ya ejercicios opcionales, sino parte de la planeación inmediata.

Costos logísticos: el reto que no cede

Durante el Foro de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), Osiel Cruz Pacheco, director general de Grupo T21, reconoció a los empresarios logísticos como quienes sostienen la operación del comercio en un entorno adverso, marcado por robos, violencia, primas de seguro al alza y la necesidad de custodias constantes. Javier Lagunes, presidente de ANIERM, y Fernando Con y Ledesma, presidente de Amanac, coincidieron en que México tiene el potencial de consolidarse como hub logístico regional, pero que la falta de alineación entre los actores de la cadena, con infraestructura insuficiente, sistemas de peaje obsoletos y cargas regulatorias, sigue encareciendo la operación y afectando al consumidor final.

Tractocamión azul remolcando un contenedor de línea naviera sobre carretera
El autotransporte absorbe buena parte del sobrecosto logístico que señalan ANIERM y Amanac.

Los indicadores más recientes del sector no ayudan a despejar ese panorama: el IGAE de Transportes registró una caída mensual de 0.7% en junio, y la venta al menudeo de vehículos pesados acumula un retroceso de 20.3% entre enero y julio frente al mismo periodo de 2025.

Ferrocarril: el año de la reconexión, con matices

El sistema ferroviario mexicano sigue mostrando un comportamiento mixto. El movimiento cross-border creció 25% en el último año, impulsado por el aumento de las exportaciones hacia Estados Unidos y nuevos servicios ferroviarios hacia el sureste y noreste de ese país. Sin embargo, a nivel nacional el panorama es menos favorable: los sectores marítimo y terrestre han enfrentado retrocesos, en parte por cambios aduanales en puertos clave como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, que generaron retrasos en la carga y una reversión hacia el uso de la carretera. La consolidación de nodos intermodales, la llegada de nuevos actores como el Ferrocarril del Istmo y el Transístmico, y la digitalización de procesos en terminales como Ferrovalle apuntan a que el sector busca capitalizar esa recuperación pese a los obstáculos regulatorios.

Locomotora de carga arrastrando vagones con contenedores intermodales
El movimiento ferroviario cross border creció 25% en el último año.

Logística de nicho: el lujo también busca su ruta

La logística especializada en productos de alto valor gana terreno en México. El segmento, que incluye vinos y licores, productos gourmet, perfumería, cosméticos y farmacéuticos, exige un grado adicional de sofisticación: manejo de temperatura controlada, trazabilidad reforzada, empaque de alta gama y protocolos de seguridad más estrictos que los de la carga convencional. Empresas del sector están invirtiendo en políticas comerciales y calidad de servicio específicamente para atender este nicho, apostando a que la sofisticación del servicio se convierta en un diferenciador competitivo frente a la logística tradicional.

En Galgo también lo hacemos: nuestra operación está diseñada precisamente para ese estándar de exigencia que requieren los productos de lujo, desde el origen hasta el último tramo de entrega.